La directora de frigorífico Las Moras y presidente de Adifu, sostuvo que ganaderos e industriales tienen que reencontrarse y fortalecerse: “Si estamos espalda con espalda vamos a poder aguantar lo que venga”.
“El gran desafío que tenemos para adelante como industria y como cadena cárnica es reencontrarnos y fortalecernos, eso está en un debe, esa es una de las metas que me he puesto”, dijo la directora de Frigorífico Las Moras y presidente de la Asociación de la Industria Frigorífica del Uruguay (Adifu), Elizabeth Misa.
En entrevista con Agronegocios Sarandí la empresaria admitió que “hay un desencuentro” y que “hay que tratar de acercar” a las partes. “Los dos (productores e industriales) formamos parte de la misma cadena, y a los dos nos sirve que nos vaya bien”, afirmó.
A propósito, agregó: “Me sirve que a mi productor le vaya bien, porque va a seguir produciendo para mí, y a mi productor le sirve que me vaya bien, porque mañana le voy a pagar su ganado y va a estar todo bien”.
“El gran desafío que tenemos para adelante como industria y como cadena cárnica es reencontrarnos y fortalecernos, eso está en un debe, esa es una de las metas que me he puesto”
“A los productores que tienen desconfianza de la industria los invito a venir al frigorífico, a todos los que me mandan ganado. Cuando lleguen se van a dar cuenta de que no hay que tener miedo, ni mucho menos”, dijo.
Y remarcó que, “además de estar todo auditado, porque INAC tiene control desde el ingreso hasta la salida del producto, se puede ir a ver; todos los productores están invitados a venir a pesar sus ganados”.
Crecimiento de Las Moras
Misa recordó que en frigorífico Las Moras hasta hace un tiempo “hacíamos dos faenas semanales, y ahora estamos haciendo entre cinco y seis”.
Destacó que “hemos ampliado la capacidad de almacenaje, la capacidad de cámaras de cuartos, de cámaras de medias reses, de maduración”, y que “estamos ampliando ahora los túneles también”.
Planteó que Uruguay es un país de costos muy altos y “la escala es lo único que te permite afrontarlos y, de alguna manera, sobrellevarlos”.
“En este país de costos tan altos es la escala es lo único que te permite afrontarlos y, de alguna manera, sobrellevarlos”
En tal sentido, señaló que “el camino es tratar de incrementar” la faena. “A la vista está que están todas las plantas intentando aumentar el volumen de faena, justamente por eso, porque es la única forma que tenés de licuar un poquito más esos costos”, explicó.
Consultada sobre cuál es el aspecto más difícil de dirigir una empresa frigorífica, respondió que “es la integración del negocio, sin tener la capacidad de poder manejar el valor de venta”. Señaló que “somos tomadores de precio, y eso es lo que te limita, porque por más que pagues muy cara a la hacienda, la vas a vender al precio que el mercado te la quiera comprar en este momento”.
También se refirió a la diversificación de la empresa. “Todos queremos vender el mejor valor posible, para eso trabajamos, y desde Las Moras tratamos de diversificarnos. Nos gusta decir que tenemos una carretera con muchos autitos, y a cada uno lo vamos prendiendo. En algún momento fue el corral, en otro momento fue el orgánico, en otro el pasto natural. Ahora estamos muy fuertes con la parte de regeneración”, comentó.
Además, destacó que el año pasado la planta quedó habilitada para la carne halal, junto con Frigorífico Carrasco. “Tratamos de estar en todos lados, en todos los mercados, para ver cómo podemos valorizar más, y para que de alguna forma se pueda transmitir hacia abajo”, dijo.
Certificaciones de origen
A propósito de las certificaciones de origen de la empresa, Misa repasó que “en 2014 empezamos un trabajo bastante importante, tratando de fidelizar” a los clientes. Luego, “en 2020 quisimos ampliarnos y recorrer el camino de la regeneración, porque entendemos que el mundo va hacia ahí, y hay un tema real de calentamiento global, de cambio climático, que lo podemos ver todos los días”.
Destacó que “gran parte de los productores hacen un manejo holístico, con la regeneración de suelos”.
Los auditores del sistema son un hub para Latinoamérica, que se llama Pampa Oriental, que depende del Instituto Savory, que son quienes hacen el control total de la cadena. Desde el momento en que el animal sale del campo, pasa por el frigorífico y después a dónde llega el consumidor final, para garantizar realmente que ese producto que se está produciendo en Uruguay sea por trazabilidad.
“Tenemos el orgullo de decir que somos el único frigorífico que está habilitado por el Instituto Savory. El sello se llama Land to Market. Estamos buscando el agregado de valor por todos los lugares que se pueda, ya sea un claim por bienestar animal mejorado, o por la regeneración de suelos”, subrayó la empresaria.
“Lo más difícil es la integración del negocio, sin tener la capacidad de poder manejar el valor de venta”
“Intentamos siempre agregarle un valor, y resaltar lo que realmente pasa en nuestro país, porque tenemos una producción muy natural. Nuestros clientes antes venían a ver los frigoríficos y hoy quieren venir y ver el campo, y quedan maravillados”, resaltó.
También enfatizó que “en muchas partes del mundo no saben dónde es Uruguay”, algo que le ocurrió cuando fue a Malasia.
En tal sentido, destacó que INAC “está trabajando mucho, tanto en China, como en los países del Medio Oriente y en Estados Unidos; se está haciendo un trabajo muy grande, a conciencia, también en Brasil”.
Precio de la hacienda
Para Misa “hoy el precio de hacienda está muy alto”. “Gracias a Dios los mercados internacionales están con valores excepcionales. Lo que tenemos que lograr es que eso, de alguna manera, se equilibre, y que el precio de la hacienda no genere una contraparte negativa en las industrias”, afirmó.
“Tenemos que tener en cuenta que todo tiene un límite. La proteína por suerte se ha revalorizado, se le sacó un poco la demonización que había hasta hace poquito tiempo, gracias a Dios. La gente está volviendo a comprar, pero lo que no podemos hacer es correrla”, sostuvo.
“hoy el precio de hacienda está muy alto”
Comentó que en la reciente edición del Consejo de Importadores de Carne de Estados Unidos (MICA, por su sigla en inglés), se dijo que “antes la gente salía todas las semanas y comía un trozo de carne, no lo hacía en su casa. Ahora ya no están saliendo todas las semanas, están saliendo algunos cada 15 días, otros una vez por mes”.
“Tenemos que generar la demanda, que a la gente le guste nuestro producto, y después tenemos que acompañar eso con precio. No digo que sea regalado, pero que sea accesible, que sea lo justo entre la calidad y el precio”, consideró.
Adifu
La Asociación de la Industria Frigorífica del Uruguay (Adifu) es una de las dos grandes gremiales del sector, que en este caso se integra por las dos multinacionales de origen brasileño, MBRF y Minerva, y por Las Moras.
“Ahí soy como el jamón del medio”, dijo Misa entre risas. Aseguró que tiene una “muy buena relación con los dos CEO´s de ambas empresas”.
“Tenemos todos los mismos intereses, la carne, promover los mercados y vender. Es lo que hacemos. Ellos han tenido que convivir o aprender a convivir conmigo”, dijo.
Recordó que al principio su padre no la dejaba ir a Adifu, y en su lugar mandaba al gerente comercial, porque sino los demás socios no iban a estar cómodos para hablar.
“Los dos (productores e industriales) formamos parte de la misma cadena, y a los dos nos sirve que nos vaya bien”
“Un día me puse a llorar y le dije: papá, me tenés que dejar ir, porque yo soy tu realidad, y soy la realidad de ellos también. En algún momento esto va a pasar. Y bueno, ahí me empezó a dejar ir, iba a veces sí, a veces no. Ahí empezamos un camino”, recordó.
También señaló que en aquel momento eran más los frigoríficos de capitales nacionales en la gremial, pero con las ventas de Lorsinal y de San Jacinto, que pasaron a CIF (Cámara de la Industria Frigorífica), quedaron las dos multinacionales y Las Moras.
“Mi padre fue uno de los precursores de Adifu, y es también un poco por eso que sigo ahí”, señaló.
El momento de la industria cárnica
Al analizar la actualidad de la industria cárnica, Misa comentó que el año pasado “fue excepcional en materia de tiempo, de producción, de faena, de exportaciones, de mercados”. Agregó que “el horizonte parece ser más que favorable, más allá de que China impuso una cuota, pero están los acuerdos comerciales, están las posibilidades que se le brindan al país”.
Sobre el futuro del sector, comentó que “la necesidad de proteína en el mundo es una realidad”. Y agregó que le da “pena no tener el volumen que necesita el mundo”.
Exportación en pie
También lamentó “la gran extracción que estamos haciendo en pie, en desigualdad de condiciones, porque al haber diferenciación en aranceles, tanto en la venta de animales en pie como en el producto terminado, hace que no podamos competir de igual a igual; solo miramos un lado de la moneda”.
“Se fueron 300.000 y pico de cabezas el año pasado. ¿Cuánto se valorizó eso? ¿Cuánto se perdió de valorizar? Porque si esos animales hoy estuvieran acá en Uruguay, los estarías vendiendo a buenos valores, y eso, residualmente, hubiese dejado en el país muchos más ingresos de los que dejó al irse en pie”, argumentó.
Advirtió que “no estamos llegando a producir los terneros necesarios”. “Si estamos hablando de 3,5 millones de terneros, estamos medio millón abajo todavía; y si a eso le sumamos que se exportaron casi 400.000 cabezas, estás en un déficit de 900.000 cabezas”, planteó.
“A los productores que tienen desconfianza de la industria los invito a venir al frigorífico, a todos los que me mandan ganado. Cuando lleguen se van a dar cuenta de que no hay que tener miedo, ni mucho menos”
Entonces, “esto genera que haya más demanda que oferta y eso hace que los valores suban y no acompañen la realidad exterior”, dijo. Misa agregó que “por suerte los valores afuera están buenos, pero ese cambio lo hacemos anticipadamente”.
Explicó que “hoy estoy vendiendo productos que voy a embarcar dentro de dos meses. Agregó que “si me llegara a cerrar el número hoy, dentro de dos meses, si sigue subiendo, no me va a cerrar”. “Tenemos que entender que a veces la relación no es tan directa”, entre el precio de la tonelada de exportación y del ganado, sostuvo.
Misa también planteó como ejemplo que “por cada US$ 0,10 que sube el precio del ganado tendría que subir U$S 1.000 el precio de venta”.
Apertura de mercados
Para Misa los anuncios de nuevos acuerdos comerciales, como el de la Unión Europea y el Mercosur, o la posibilidad de que Uruguay ingrese al CPTPP son “bienvenidos”.
Señaló que en la Unión Europea “estábamos sumamente acotados con los cupos y las cuotas”. A propósito, señaló que “gran parte de los frigoríficos ya terminó el cupo Hilton”.
Además de que la cuota 481 “está súper bien considerada en Europa y no tenemos el volumen necesario para acceder”. Por eso, sostuvo que “para nosotros es la vida esto con la Unión Europea, ¡son tremendas noticias!”.
La cuota en China y la tensión geopolítica
Misa consideró que la cuota que le otorgó China a Uruguay —y a sus competidores— en el marco de las medidas de salvaguardia para proteger a su producción interna “son buenas noticias”, por los volúmenes distribuidos.
“Nos permite trabajar con una tranquilidad y, de alguna manera, también permite captar algo más de mercado que deje alguno de los otros participantes del Mercosur, o nuestros principales competidores. Aunque eso también hace que, si no pueden volcar toda su producción en un lugar, a algún lado la van a llevar”, analizó.
“es importante tener sanidad dentro del país, y estar unidos y fuertes; si estamos todos espalda contra espalda vamos a poder aguantar lo que se venga”
Agregó que todo el cambio geopolítico en el mundo “es lo que más impacta ahora”. “Te levantás y no sabés que con qué te vas a encontrar ese día, si es una guerra, si son aranceles desorbitados o qué es lo que va a pasar”, señaló.
En este marco, insistió en que “es importante tener sanidad dentro del país, y estar unidos y fuertes; si estamos todos espalda contra espalda vamos a poder aguantar lo que se venga”.
Mercados halal
Recientemente Las Moras envió carne halal a Malasia, “para que la conozcan”. La empresa —y también Frigorífico Carrasco— tiene exclusividad en halal, “un mercado bastante exigente”, confirmó la empresaria.
De todos modos, dijo que hay ocho plantas más esperando la habilitación, y en ese sentido están trabajando con el Ministerio de Relaciones Exteriores.
Misa destacó que la vicecanciller Valeria Csukasi “ha trabajado muchísimo, incansablemente, en Malasia, para poder lograr el acceso de Uruguay”. Agregó que para ese mercado es “muy importante” la certificación halal, porque le “asegura calidad”.
Señaló que el principal proveedor de Malasia es Australia, que además está muy cerca, algo que le permite llegar con un producto enfriado, mientras que desde Uruguay el producto debe llegar congelado, porque tiene al menos 70 días de flete.
Destacó que las muestras “fueron muy bienvenidas” y que “sorprendió la calidad” de la carne uruguaya, que no conocían. “Estamos tratando de abrir las puertas también para el resto de los colegas que en breve vayan llegando”, comentó.
Carnes de corral y a pasto
Misa comentó que el volumen de carne de corral que produce Las Moras es “bastante pequeño en comparación con otras plantas”. Una parte se destina al mercado local y lo demás se exporta a China y Europa, fundamentalmente.
Además, cuenta con su marca Morus, que corresponde a carne de ganado alimentado exclusivamente a pasto.
Explicó que ese es un producto “de calidad”, que se exporta fundamentalmente a Europa. “Es producto nuestro o de algún productor muy allegado. Tenemos un par que son los que nos ayudan a trabajar y a mantener una calidad”, enfatizó.
A propósito, dijo que se busca la diferenciación, para no competir en el terreno de las commoditys con países que producen grandes volúmenes.
“Está buenísimo lo del grano, el feedlot, soy fan de eso, pero no nos olvidemos de todo el producto de regeneración, del producto orgánico, de pasto, porque eso es lo que nos diferencia”, reflexionó.
Agregó que “eso es lo que Estados Unidos sale a comprar, no sale a comprar ganado de feedlot, viene a buscar a Uruguay el producto orgánico, natural, el never ever, regenerativo”.
Sostuvo que es importante la diversificación, y afirmó que “hay lugar para todos”, porque “el mundo es grande”.
Los corrales de la industria
Misa defendió que los frigoríficos tengan sus propios corrales de engorde. Señaló que “es una puerta de salida” para los productores que no pueden terminar los animales y deciden venderlos a un corral.
Sostuvo que es una manera de tener una extracción más alta. “La única manera tenés de acelerar la producción es utilizando los corrales, y en cada corral lo mínimo que están los apnimales son 100 días, más el periodo de adaptación”, comentó.
Por lo tanto, consideró que “es imposible que los frigoríficos se autoabastezcan”, y destacó que muchas veces es el corral el que permite completar la faena. “Nos sucede que cuando hay grandes lluvias, o cuando hay problemas para conseguir ganado para la faena, es lo que te saca de los pelos. Porque la mayoría de nosotros tiene un tope de actividad, y sino tenés que pagar la faena como si lo hubieras hecho, aunque no la tengas”, explicó.








