Este martes el índice de Global Dairy Trade cayó 8,5%, mientras que el volumen comercializado se incrementó 13,5% respecto a la licitación anterior.

Los precios internacionales de los lácteos vuelven a caer como consecuencia de la ola de Covid en China, que afecta la demanda. 

Este martes se realizó la primera licitación de mayo de la plataforma Global Dairy Trade, donde se registró una nueva caída de los precios promedios, esta vez del 8,5%. La contracara fue un incremento de la demanda, de 13,5% respecto a la licitación anterior. 

La leche en polvo entera, principal producto lácteo de exportación de Uruguay, bajó 6,5% a U$S 3.916 por tonelada. El mismo porcentaje de baja sufrió la leche en polvo descremada, que cotizó a U$S 4.130 por tonelada. 

Esta fue la mayor caída desde 2014. En Open Country Dairy, la segunda industria láctea más grande de Nueva Zelanda, creen que se ha alcanzado el punto de inflexión para el precio de la leche en polvo entera (WMP, por sus siglas en inglés), que cayó U$S 500 por tonelada en los últimos dos meses. 

El director ejecutivo de Open Country Dairy, Steve Koekemoer, señaló que la actividad de compra de WMP de China se redujo significativamente al 31%, que es el nivel más bajo en varios años.

«Con el confinamiento total de Shanghai, una ciudad de 26 millones de habitantes, espero que haya cierta incertidumbre a corto plazo por el lado de la demanda», dijo. «Puedes imaginar las interrupciones con el cierre de restaurantes, el cierre de comida para llevar, todo el servicio de alimentos paralizado”, agregó.

Analizó que «esto obligará a sus procesadores nacionales a canalizar su leche hacia la producción de WMP como refugio seguro y ejercerá presión sobre las importaciones». 

A nivel mundial los fundamentos respaldan a los precios

Koekemoer cree que, a nivel mundial, los fundamentos generales de la oferta y la demanda aún respaldan los precios de la leche.

«No veo ninguna razón para una desventaja significativa. Hay condiciones de sequía en la Isla Sur de Nueva Zelanda, y la Unión Europea está luchando con costos considerables de energía y alimentación, lo que restringe una mayor respuesta del suministro», analizó.

El director ejecutivo dijo que el enfoque de Open Country está en la cartera de quesos debido a sus mayores rendimientos. «Aunque tenemos más flexibilidad, todavía tenemos que producir algo de WMP. En cuanto a la combinación de productos y la disponibilidad de leche, aún nos sentimos cómodos con nuestro pronóstico de liquidación actual», comentó.

Open Country paga a sus proveedores cuatro veces al año. Para la leche remitida de febrero a mayo de este año los productores recibirán un pago récord; sin embargo, para la leche suministrada entre junio y setiembre de este año, los proveedores pueden esperar un menor rango de precios.

Koekemoer planteó que es importante que la empresa gestione la volatilidad resultante de la respuesta de China al Covid y cualquier impacto de la crisis de Ucrania. «La flexibilidad será clave la próxima temporada: qué tan rápido podemos reaccionar a los cambios en la demanda de productos. Afortunadamente, hemos integrado esta capacidad en el negocio, lo que nos da confianza en nuestra competitividad», comentó.

Debilidad temporal de los precios

El economista agrícola sénior de Westpac (Nueva Zelanda), Nathan Penny, espera que la debilidad de los precios de los lácteos sea temporal, considerando las olas de contagio de Omicron en otros países. «Algunas restricciones de bloqueo en China ya están programadas para levantarse», comentó.

China es el mercado lácteo clave de Nueva Zelanda y los cierres han afectado a varias ciudades importantes, por eso, no sorprende que la demanda de productos lácteos y los precios de estas subastas se hayan visto afectados.

Fuente: Rural News Group.