A través de una carta publicada como anuncio en dos de los principales diarios de distribución nacional, el mandamás de una de las más importantes empresas cárnicas y alimentarias que ha visto cómo algunos operarios murieron en dos de sus plantas por Coronavirus, señaló que la situación es difícil y que muchos productores, entre ellos los ganaderos, no van a poder vender sus producciones debido al cierre de las fábricas.
John Tyson, presidente de la junta directiva de Tyson Foods, una de las más importantes firmas cárnicas y alimentarias a nivel mundial, firma una carta publicada por esta empresa a través de un anuncio publicado en The Washington Post y The New York Times.
En su misiva, Tyson reconoce que la COVID-19 está cambiando todo pese a lo cual su empresa sigue produciendo carne y alimentos para los estadounidenses y ante esto, asegura que «estoy agradecido por el compromiso de los miembros de nuestro equipo con algo más grande que un trabajo».
«estoy agradecido por el compromiso de los miembros de nuestro equipo con algo más grande que un trabajo»
Pero el responsable de la empresa también destaca que ante los problemas vividos en plantas cárnicas de EE.UU. con motivo de los contagios por COVID-19.
“A medida que las plantas de cerdo, carne de vacuno y pollo se ven obligadas a cerrar, incluso por períodos cortos de tiempo, millones de libras de carne desaparecerán de la cadena de suministro”, escribió Tyson, añadiendo que el cierre de los mataderos significa que los granjeros no pueden vender su ganado, y que “millones de animales – pollos, cerdos y ganado – serán despoblados debido al cierre de nuestras instalaciones de procesamiento”.
Asegura que su empresa tiene «tiene la responsabilidad de alimentar a nuestra nación y al mundo», pero también que «los organismos gubernamentales a nivel nacional, estatal, del condado y de la ciudad deben unirse de manera integral, reflexiva y productiva para permitir que los miembros de nuestro equipo trabajen con seguridad sin temor, pánico o preocupación. Los sectores público y privado deben unirse. Como país, este es nuestro momento de mostrarle al mundo lo que podemos hacer cuando trabajamos juntos».
Como país, este es nuestro momento de mostrarle al mundo lo que podemos hacer cuando trabajamos juntos
Recuerda que no solo es un problema de desperdicio de alimentos sino también por las consecuencias que tiene para el resto de la cadena cárnica, comenzando por los ganaderos que no pueden vender sus animales para ser sacrificados y afrontan así pérdidas.
Entre las medidas que ha tomado Tyson destaca la creación de un grupo para la gestión de la enfermedad en enero de este año así como la implantación de 150 escáneres de temperatura de infrarrojos, asegurar los EPIs para los trabajadores y la limpieza intensa y diaria además de la desinfección de las instalaciones.
La empresa reconoce además que está pagando un bono de 60 millones de dólares como prima a sus 116.000 trabajadores que están en primera línea junto a sus camioneros. Además ha aportado 13 millones de dólares para el apoyo a los más necesitados en estos momentos.
La empresa reconoce que está pagando un bono de U$S 60 millones como prima a sus 116.000 trabajadores, que están en primera línea, junto a los camioneros
Tyson, responsable de una empresa con 85 años en el mercado cárnico de EE.UU., finaliza su misiva asegurando que «lo que nos dio fe en el pasado y me da fe hoy es saber que, juntos, encontraremos el camino correcto para cuidar a los miembros de nuestro equipo y nuestras comunidades, mientras brindamos alimentos seguros y saludables para ustedes, nuestros consumidores».






