El ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, el Ing. Agr. Enzo Benech, fue uno de los responsables en inaugurar el Simposio Mundial contra la Erosión que se inició este miércoles 15 en la sede de la FAO en Roma, El acontecimiento, que se extenderá hasta el viernes 17 con la presencia de autoridades y técnicos de todo el mundo, busca catalizar esfuerzos para reducir el agotamiento de un recurso no renovable.

El viento, la lluvia y las técnicas de agricultura industrial aceleran la erosión del suelo, pero se pueden mitigar antes de que el mundo se enfrente a una pérdida catastrófica en términos de rendimiento agrícola y funciones críticas de los ecosistemas. En ese ámbito, Uruguay fue destacado por el ejemplo de su política de uso y manejo de suelo.

«Las consecuencias negativas de la erosión del suelo son cada vez más evidentes y la necesidad de trabajar conjuntamente es cada vez más urgente», dijo María Helena Semedo, Directora General Adjunta de la FAO y responsable de Clima y Recursos Naturales, en la inauguración de un simposio de tres días que se centra en mejorar la forma en la que el mundo mide y gestiona la erosión del suelo, así como en su costo económico.

«Tenemos soluciones», afirmó: «La prevención de la erosión del suelo a través de la educación, la promoción y las acciones concretas sobre el terreno son la mejor manera de mantener la salud de los suelos y de ayudar a alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible».

Hoy en día, una superficie equivalente a un campo de fútbol de tierra se erosiona cada cinco segundos

Hoy en día, una superficie equivalente a un campo de fútbol de tierra se erosiona cada cinco segundos y el planeta se encuentra en una situación que podría conducir a la degradación de más del 90% de todos los suelos de la Tierra para 2050, dijo Semedo.

La erosión, provocada por la agricultura intensiva, la labranza, el monocultivo, el sobrepastoreo, la expansión urbana, la deforestación y las actividades industriales y mineras, contribuye a acelerar la erosión del suelo, lo que puede provocar pérdidas en el rendimiento de los cultivos de hasta el 50%, agregó.

EN URUGUAY HAY COMPROMISO

“Es posible cuidar el suelo, el conocimiento está, la voluntad política no siempre, pero hay que trabajar más en la conciencia de todas nuestras sociedades para que reconozcan el esfuerzo y el compromiso que nuestros productores tienen con el ambiente y con nuestro suelo”, dijo el titular del Ministerio de Ganadería Agricultura y Pesca de Uruguay, Enzo Benech, por su parte durante la ceremonia de apertura, realizada en la sede de la FAO en Roma, Italia.

Benech relató que Uruguay, “país pequeño sin petróleo, sin minerales” hoy está “produciendo comida para diez veces su población. Pero lo más importante es que lo hacemos en forma sustentable”, con el compromiso de “dejarle a las futuras generaciones igual o mejor suelo que el que recibimos”.

Continuó explicando que “hoy las nuevas tecnologías nos permiten tener todo el país bajo control. No hay agricultura en Uruguay que no se desarrolle desde lo que llamamos un plan de uso y manejo de suelos”.

no hay agricultura en uruguay que no se desarrolle desde lo que llamamos un plan de uso y manejo de suelos

Dijo que esto asegura que la agricultura se realice de acuerdo a la capacidad de uso de cada predio y explicó que “lo que se planea hacer, evaluado por el modelo de estimación de erosión (USLE/RUSLE), arroja valores que no superan las tolerancias de erosión establecidas oficialmente”.

El ministro detalló que se toman en cuenta los cultivos y su rotación, que se considera la pendiente, el tipo de suelo, la probabilidad de lluvia y que sus derivas son controladas: “Con este concepto se actualizó en 2008 el marco legal que obliga a cualquier productor de Uruguay a cumplir con esta normativa”.

Benech dijo que “todo el proceso es on-line y una de las principales herramientas de monitoreo es el uso de imágenes satelitales”

Ya hacia el final de su discurso el jerarca remarcó que “esto solo se puede sostener con un fuerte compromiso político y la conciencia de toda la sociedad, pues el costo económico es importante. Nosotros estamos convencidos que la conservación de suelos es básica para nuestra sobrevivencia nacional y que en algún momento el mundo y el resto de la humanidad nos acompañará y estará dispuesto a pagar el sobre precio que se necesite para dejar al futuro un suelo igual o mejor que el que recibimos”.

El ministro uruguayo también señaló la necesidad de que el trabajo de los productores agropecuarios “sea remunerado adecuadamente pero también que se valore esta actividad como esencial para la humanidad, porque “como sociedad no es posible evolucionar, ni siquiera sobrevivir, sin productores y por supuesto los productores solo existen si tienen suelo para cultivar; pero ellos solos no van a poder con esta enorme tarea de cuidarlo, necesitan el compromiso de todos”.

como sociedad no es posible evolucionar, ni siquiera sobrevivir, sin productores y por supuesto los productores solo existen si tienen suelo para cultivar

“Uruguay puede ayudar y está dispuesto, somos un pequeño país que puede y sirve de laboratorio. Estamos dispuestos a mostrar lo que hemos hecho y por supuesto a que nos muestren lo que otros también han hecho. Pero necesitamos también la ayuda y el compromiso del resto del mundo pues de esto vivimos”, concluyó Enzó Benech.

SOBRE EL SIMPOSIO

El Simposio Mundial sobre la Erosión del Suelo es coorganizado por la FAO, la Alianza Mundial para el Suelo, el Grupo Técnico Intergubernamental sobre los Suelos, la Convención de las Naciones Unidas para Combatir la Desertificación y un programa conjunto dirigido por la FAO con el Organismo Internacional de Energía Atómica para desarrollar usos de las técnicas nucleares para la alimentación y la agricultura.

En un programa en el que están previstas más de 20 sesiones y más de 100 presentaciones el Simposio incluye entre sus oradores científicos, expertos académicos, agricultores, funcionarios gubernamentales e incluso un astronauta que describirá la erosión del suelo desde el espacio.

El simposio tiente entre sus objetivos identificar los “puntos críticos globales” que justifican acciones prioritarias en la gestión del suelo, una base de datos sobre las mejores prácticas de control de la erosión y un mayor consenso sobre cómo realizar análisis de costo-beneficio de las posibles intervenciones para prevenir, remediar y mitigar la erosión del suelo.

Durante el simposio, la FAO lanzó La erosión del suelo: el mayor desafío para la gestión sostenible del suelo, un libro de 100 páginas, con Dan Pennock, profesor de la Universidad de Saskatchewan de Canadá como autor principal, que evalúa el estado actual del conocimiento sobre la erosión del suelo. Se han publicado más investigaciones sobre el tema en los últimos tres años que en todo el siglo XX.

Durante el simposio, la FAO lanzó La erosión del suelo: el mayor desafío para la gestión sostenible del suelo, un libro de 100 páginas

Si bien el conocimiento de cómo se produce la erosión del suelo y cómo controlarla está firmemente consolidado, se necesita más investigación sobre cómo medir las tasas de pérdida de suelo y sigue el debate sobre el presupuesto necesario para las medidas para reducirlas. De hecho, no existe consenso sobre si la erosión convierte el suelo en una fuente o sumidero para las emisiones de carbono, y hay distintas fórmulas para evaluar la relación entre el tamaño de las salpicaduras de las gotas de lluvia y la probabilidad de que separen las partículas del suelo y las eliminen.

Aun así, hay clara evidencia de que las tasas de erosión del suelo en terrenos agrícolas arados de forma convencional o en pastizales de pastoreo intensivo son notablemente mayores que la erosión bajo la vegetación nativa -y mucho más altas que las tasas de formación de los suelos-, lo que implica que estamos agotando un recurso no renovable.

La cubierta vegetal – incluyendo arbustos, árboles, pastos resistentes, cultivos de cobertura y rastrojos – puede reducir la erosión eólica en más del 80%

La cubierta vegetal – incluyendo arbustos, árboles, pastos resistentes, cultivos de cobertura y rastrojos – puede reducir la erosión eólica en más del 80% y también mejorar la capacidad de absorción de agua, mitigando la compactación del suelo e impidiendo la creación de arroyos que impiden el trabajo agrícola. Las prácticas sin labranza o de labranza reducida también son efectivas, especialmente en las regiones más secas.

Nota y foto de FAO

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