Se destacaron las categorías de sobreaño, tanto en machos como en hembras; un lote de novillos se pagó a U$S 2,20 por kilo.

Tal como lo esperaban los consignatarios que integran la firma, Lote 21 concretó un muy buen remate este miércoles en el Hipódromo Nacional de Maroñas. “Fue un remate dinámico, donde los compradores participaron de forma intensa y los vendedores pretendían buenos precios por sus ganados, como es lógico”, dijo Alberto Gallinal, integrante del consorcio.

Consultado por Agronegocios Sarandí señaló que hubo demanda permanente de todas las categorías, con muy buena puja. “No era un remate de mucho volumen, pero siempre tuvo agilidad, con al menos dos o tres interesados por cada lote”, comentó.

Destacó la categoría de novillos de sobreaño, que logró muy buenos valores, por encima del mercado, precios que llamaron la atención, con lotes de destaque, e incluso hubo un lote de 230 kilos de promedio que se vendió a U$S 2,20.

Agregó que las vaquillonas de 1 a 2 años lograron precios casi 9% superiores a los del remate anterior y las vaquillonas preñadas también alcanzaron muy buenos valores. “Hay que considerar que a medida que vayan pasando los meses, los precios de esa categoría irán en aumento, porque son ganados que tienen apenas dos o tres meses de preñez”, consideró.

Comportamiento de la demanda

Gallinal analizó que muchos compradores ya saben lo que quieren, lo que precisan, hasta dónde irán, que están con su catálogo marcado y siguiendo el remate por el televisor, la computadora o el celular.

“Muchas veces impulsado por el mercado se corre algunos centavos, porque sabe que estamos en una situación de muy poca oferta de ganado, que hay mucha oferta forrajera, que mucha gente quiere capitalizar ese forraje en kilos de carne, y prefiere pagar algo más, defender esa mercadería y apostar a los kilos que le va a agregar en marzo, abril y mayo”, explicó.

Dijo que en general el productor es un empresario y cuando se enfrenta a un negocio sabe hasta dónde va.

Pero también admitió que hay otros que les interesa un lote y no lo deja de seguir hasta comprarlo, porque es de un vecino, conocido o porque realmente le sirve; así como hay otros que se marcan un límite de precios y llega hasta ahí y después de ese precio no ofrecen.

Exportación en pie

El empresario indicó que las empresas exportadoras de ganado en pie no están comprando en las pantallas sino de forma particular, no con la agresividad que lo hacían hasta hace un par de meses, cuando pagaban muy buenos precios, interesados por terneros de 180 a 250 kilos, con precios buenos y pagando en un plazo corto.

Explicó que a raíz del cese de las compras de Turquía por sobrestock, empezaron a pagar a más largo plazo, bajaron los precios y la cantidad de ganados que compran. “Hoy el mercado local está a dispuesto a pagar más de lo que paga la exportación de ganado en pie, entonces el productor deja un ternero sin castrar para venderlo a la exportación o al mercado local”, señaló.

Opinó que no influye en el mercado de la pantalla si compra o no un exportador, aunque sí es muy importante que estén operando en el mercado, porque le marcan un buen precio piso a la categoría de 210 o 220 kilos, lo que hace que las demás operen siempre en alza.

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