Las menores compras obedecerían a los altos precios mundiales y a un debilitamiento de su economía; al mismo tiempo, la producción del país asiático aumentaría 7,4%.

En 2023 las importaciones de carne vacuna por parte de China serían de 2,3 millones de toneladas, lo que representa una reducción de 600.000 toneladas frente a las estimaciones para 2022, según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA).

El informe proyecta que este año China importaría 3,1 millones de toneladas. La caída del 2023 obedecería a los altos precios mundiales de la carne vacuna, a los bajos precios nacionales y a la debilidad de la economía, que afecta a las decisiones de compra de los consumidores de productos de alto valor, como la carne vacuna importada.

Así mismo, la producción alcanzará 7,4 millones de toneladas, lo que representa un aumento del 7,4% frente al presente año, gracias a las elevadas existencias de ganado para faena.

Las fuertes existencias remanentes de ganado vacuno de 2022 a 2023 respaldarán un aumento del ganado y la producción de carne vacuna a 52.575 millones de cabezas y 7,4 millones de toneladas, respectivamente.

Además, las autoridades provinciales han destinado recursos para incrementar la crianza y producción de ganado vacuno de carne. 

Se espera que las importaciones disminuyan a 300.000 cabezas debido a la prohibición de las exportaciones de ganado vivo de Nueva Zelanda por mar, que está previsto que entre en vigor en abril de 2023. 

Además, las exportaciones sudamericanas se espera que disminuyan debido a la escasez de suministros, las exportaciones de ganado vacuno para la cría de ganado lechero y la fuerte demanda en los mercados locales.

Las exportaciones de ganado en pie de Sudamérica al mercado chino disminuirían a medida que aumentan los precios internos, los costos de transporte e insumos y se reducen los suministros locales.

En la primera mitad de 2022, los precios del ganado y la carne vacuna disminuyeron debido a los bloqueos por la Covid-19. Las restricciones también limitaron la capacidad de los productores para sacrificar ganado con peso de mercado, aumentando la concentración de ganado terminado para faena en la segunda mitad de 2022.

Las tasas de faena en la segunda mitad de 2022 se espera que pesen sobre los precios del ganado en pie y de la carne vacuna, lo que provocará una disminución. También los precios de los terneros se verían afectados negativamente. Sin embargo, señala USDA, es poco probable que sufra la producción ganadera en general.

La producción ganadera sigue siendo una prioridad para múltiples gobiernos provinciales, que han asignado recursos para mejorar y aumentar la producción. En 2022, Mongolia Interior, Ningxia, Heilongjiang y la provincia de Jilin anunciaron programas de apoyo para expandir la cría y producción de ganado en sus regiones.

Así mismo, en 2023, se estima que el consumo interno de carne vacuna disminuirá 3% a 9,9 millones de toneladas, en función de una menor importación y una economía débil. La carne vacuna importada es considerada un producto de lujo por los consumidores y se espera que el consumo se vea afectado en mayor medida por las perspectivas económicas que por el precio.

No obstante, dice USDA, los precios nacionales moderados de la carne vacuna apoyarán el consumo en las cocinas populares.

 

Fuente: Contexto Ganadero, en base al USDA.

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