Los magros resultados del sector de la oleaginosa se debieron a la sequía que atravesó la producción agrícola durante gran parte del ciclo que impactó en los saldos exportables. Un informe de la Agencia de Noticias Agropecuarias, a partir de datos brindados por la Bolsa de Cereales de Córdoba, también brindó detalles delo que aconteció con la campaña de invierno o de cosecha fina, tal como la llaman en el vecino país. Lo compartimos.

Como resultado del mal comportamiento del tiempo, las ventas externas de la soja sufrieron un recorte del 28%, alcanzando el valor más bajo de los últimos doce años. Para trigo y maíz, las caídas fueron más leves en términos de volumen, pero repuntaron en dólares.

COMPLEJO SOJERO

Debido a la fuerte sequía de la campaña 2017/18, las exportaciones del complejo sojero se derrumbaron en 8,8 millones de toneladas, pasando de 42,2 millones de toneladas en 2017 a 33,4 millones de toneladas en 2018, lo cual implicó una merma del 21%, consigno un trabajo elaborado por el Departamento Económico de la Bolsa de Cereales de Córdoba.

En términos relativos, el poroto fue el más perjudicado, con una caída interanual del 50%, pasando de 7,4 a 3,7 millones de toneladas. El 90% de las ventas de poroto tuvieron como destino a China.

En cuanto a los subproductos, la harina cayó 14%, el aceite 15% y el biodiesel 19%.

Los principales compradores de la harina de soja fueron Vietnam e Indonesia, mientras que los de aceite fueron la India y Bangladesh. En cuanto al biodiesel, la Unión Europea fue el principal cliente.

Los precios de la harina y el aceite, los  dos principales productos exportables del complejo, sufrieron caídas que oscilaron entre el 6% y el 14%

En cuanto a la composición de las exportaciones, el poroto disminuyo su participación, principalmente por la sequía. Si bien la harina pasó de explicar del 67% al 73% de las ventas externas, la producción local cayó en 4 millones de toneladas.

Para el próximo año, se espera que los volúmenes aumenten a la par de la mayor producción de la oleaginosa. Sin embargo, la guerra comercial entre Estados Unidos y China juega un rol muy importante ya que, de no solucionarse, es posible que el país asiático aumente el volumen de compra de poroto de soja local, provocando un redireccionamiento del grano hacia la exportación en detrimento de la industrialización.

Por otro lado, la reapertura del mercado europeo al biodiesel argentino podría generar un cambio en la composición de las exportaciones del complejo, lo cual se reflejaría en una menor participación del aceite a favor del biocombustible, por una mayor demanda de este último.

COMPLEJO TRIGUERO

En tanto, en el complejo triguero las exportaciones cayeron un 8%, alcanzando un volumen de 12 millones de toneladas. Pese la baja, es el volumen más alto exportado en las últimas dos décadas, situación que demuestra el impacto de las medidas económicas aplicadas en los últimos tres años sobre la comercialización del cereal, en particular la eliminación de los cupos de exportación y la eliminación de los derechos que permitieron aumentar la exportación y diversificar los destinos.

Brasil, sin dudas, es el principal comprador de trigo argentino que recibe el 50 por ciento de los embarques, casi 6 millones de toneladas, mientras que el remanente se distribuyó en 33 destinos diferentes, principalmente el sudeste asiático y Africa.

Brasil, sin dudas, es el principal comprador de trigo argentino que recibe el 50 por ciento de los embarques, casi 6 millones de toneladas

Con el repunte de los precios del cereal en el mercado internacional, permitió que el valor de las exportaciones alcanzaran los niveles más altos de los últimos años, que representó el ingreso de divisas al país de U$S 2.500 millones.

Las proyecciones para 2019, que, es evidente, tendrán un mayor volumen de exportación, se espera, alcance a los 14 Mns de toneladas y generen divisas por U$D 3.000 Mns.

LO QUE PASÓ CON EL MAÍZ

En maíz las ventas externas cayeron 2% frente al año 2017, un número significativamente más bajo que en el caso de la soja, lo cual evidencia que el cultivo experimentó menores pérdidas en la producción por la sequía que la  oleaginosa.

El maíz se exportó a más de 100 países, aunque la mitad  se concentró en cuatro: Vietnam, Argelia, Egipto y Malasia, con el 55% del total

En cuanto al aporte de divisas, las exportaciones de maíz fueron por U$S 4.200 millones, un 10% por encima del año anterior y uno de los mayores valores de los últimos años.

En 2018, el valor de las exportaciones del complejo sojero, el trigo y el maíz fue de U$S 21.327 millones, lo cual representa el 35% de las exportaciones argentinas para igual período.

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