Crece en el litoral agrícola, por su alta productividad y bajo costo; destacan su potencial en otras zonas del país, para alimentar al ganado de carne y lechero.

El ingeniero agrónomo Jorge Foderé, de la división Insumos de MegaAgro, se refirió al lupino, una leguminosa que va creciendo en la agricultura uruguaya. En entrevista con Agronegocios Sarandí comentó que el lupino “es un grano que da rentabilidad” y que “es muy  productivo”. Y destacó que ve un gran potencial de crecimiento en las zonas norte y este del país.

MegaAgro impulsa una nueva variedad de lupino llamada AGT Coyote. Se trata de una leguminosa productora de grano forrajero, para consumo animal, que “viene creciendo en desarrollo, en conocimiento, en experiencias de campo”, señaló.

Agregó que esas “son etapas necesarias para que tenga éxito el cultivo”, ya que se trata del lanzamiento de un cultivo de una especie “nueva” y el objetivo es que “crezca a una escala importante”, pero antes “debe ir quemando etapas a nivel productivo”. En ese sentido, señaló que el foco estuvo en hacer énfasis en el desarrollo de la especie a nivel de los productores. 

“Se precisan más opciones de invierno, porque hoy el área está muy concentrada en trigo, cebada y colza”

Foderé sostuvo que el lupino “es una opción más para el invierno” y que el cultivo es “bien conocido en la zona del litoral agrícola”. Consideró que “se precisan más opciones de invierno, porque hoy el área está muy concentrada en trigo, cebada y colza, que últimamente ha crecido en forma impresionante”. 

A propósito, agregó que el lupino “es necesario por un tema de rotación de campos”, por eso esta nueva opción “es muy bienvenida”.

Además indicó que “al ser una leguminosa tiene un plus, porque fija mucho nitrógeno al sistema”. Por lo tanto, enfatizó que “desde el punto de vista económico, de diversificación, ambiental, de fijar nitrógeno de forma natural en invierno, es realmente algo muy bueno”.

Un cultivo que renta

“El lupino aporta porque es una leguminosa, pero nosotros lo definimos como un cultivo que renta si uno hace las cosas bien, porque es un muy  productivo”, destacó el integrante de MegaAgro Insumos. 

Y agregó que “lo vemos como un gran potencial de crecimiento en toda la zona norte y este del país, porque está muy bien para esos suelos y condiciones”. 

Foderé precisó que el cultivo “se siembra a partir del 15 o 20 de mayo” y destacó su plasticidad, ya que “se puede sembrar hasta julio; esa es una de las ventajas que estamos viendo”. 

La cosecha es como la de los demás cultivos de invierno, a partir del 10 o 15 de noviembre, dependiendo de la fecha de siembra. “Calza muy bien en una rotación. Se está usando mucho, hay mucho interés de los productores agrícolas, como antecesor de un maíz de segunda”.

“Vemos que el lupino tiene muchas posibilidades de incluirse en las rotaciones agrícolas”

Al respecto, consideró que “vemos que el lupino tiene muchas posibilidades de incluirse en las rotaciones agrícolas. La mayoría de los productores usan el grano en el propio establecimiento, como si fuera una ración de altísimo valor. Por eso estamos convencidos de que realmente puede tener cabida a nivel nacional”. 

Foderé destacó el trabajo del Ing. Agr. Álvaro Simeone, director de la Unidad de Producción Intensiva de Carne (UPIC), de la Facultad de Agronomía. “Nos hemos focalizado más en el desarrollo para el ganado de carne, por un tema de difusión. Pero sin duda que el gran potencial de crecimiento y consumo de grano va a ser de los tambos. O sea que el cultivo tiene todo para crecer”, analizó. 

Rendimientos excepcionales

Foderé explicó que en esta etapa se realizaron ajustes agronómicos, para que el cultivo rinda. Destacó que la última zafra fue “excepcional” y que generó gran entusiasmo. 

Dijo que en la zona de Colonia se lograron 1.600 kilos por hectárea; y en Carlos Reyles (Durazno) rindió 2.800 kilos por hectárea. “Esos son rendimientos realmente muy buenos. El productor se fabrica su propio grano, de altísima calidad, a un costo muy bajo. Hoy un grano de esta calidad estaba cotizado en torno de los U$S 400 por tonelada”, señaló. 

El integrante de MegaAgro insumos también destacó que el lupino “requiere muy bajo uso de esterilizantes; es relativamente barato hacerlo. Al ser una leguminosa no lleva ningún tipo de urea, ningún agregado de nitrógeno; pero los requerimientos de fósforo también son relativamente bajos”. 

“Después de que uno le agarra la mano, es un cultivo de manejo bastante sencillo y de bajo costo”, concluyó.

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