El empresario agroindustrial Gustavo Grobocopatel renunció a la presidencia de la compañía agroindustrial Los Grobo, según informó la propia empresa a la Comisión Nacional de Valores (CNV). Quien fuera conocido primero por El Rey del Girasol y más adelante como El Rey de la Soja, se radicó en Colonia, Uruguay, luego de un proceso de varios años donde estaba viviendo parcialmente, y por ello renunció a la dirección de la empresa, aunque mantiene su paquete accionario.

En noviembre de 2016, Grobocopatel cedió el control de la firma al grupo inversor Victoria Capital Partners. En ese momento, el grupo dedicado a hacer inversiones de capital de riesgo en Sudamérica, que estaba administrando fondos en la región por US$ 2.000 millones, canalizó la inyección de US$100 millones en la firma del empresario. Y se quedó con el 76% del paquete accionario, relata una nota publicada en el diario La Nación y firmada por Fernando Bertello.

“NO FUE UNA RENUNCIA INTEMPESTIVA”

Los Grobo es una empresa con fuerte impronta en la provisión de insumos, producción, además de un molino harinero, la exportación y una firma de agroquímicos. El año pasado facturó U$S 560 millones. En tanto, en el actual sembró 220.000 hectáreas en un esquema de siembras asociadas con 70 productores.

En la carta a la CNV, la firma dijo que, tras la renuncia de Grobocopatel, el vicepresidente Santiago Cotter ejercerá la presidencia del directorio hasta que la próxima Asamblea General Ordinaria de accionistas designe a su reemplazante.

«A todo evento, se informa que la renuncia del Sr. Gustavo Grobocopatel a su cargo de director titular y presidente de la Sociedad no fue intempestiva y responde estrictamente a motivos personales», indicó la firma.

En una carta que el mismo empresario envió a la compañía e hizo llegar a LA NACION, explicó  los motivos personales de su salida de la presidencia, aunque mantendrá sin cambios la participación accionaria del 24%.

“ENCONTRÉ UN LUGAR EN URUGUAY”

«Con el correr del tiempo he ido pensando qué me gustaría hacer y dónde desarrollarlo. Encontré hace varios años un lugar en Uruguay. La llegada de la pandemia, su prolongación en el tiempo y los riesgos que supone para la salud, aceleraron ese proceso y hace casi un año estoy viviendo aquí», dijo, según estableció La Nación.

«Conozco bien esta orilla, en la que he trabajado muchos años. He aprendido a querer este lugar y su gente, tan similares a mi tierra bonaerense. Por este motivo, dejaré en los próximos días la presidencia de la compañía, manteniendo sin cambios mi participación accionaria en las empresas del grupo y enfocaré mis esfuerzos profesionales en la búsqueda de oportunidades de expansión internacional de Los Grobo y en las actividades de consultoría que quiero desarrollar en distintos lugares del mundo», agregó.

Sobre este último punto, en los últimos años Grobocopatel recorrió distintos países de África para explorar su potencial agrícola y ver la forma de ayudar a su desarrollo.

En la carta a la compañía el empresario deja un mensaje afectuoso para sus integrantes.

«Mis afectos y mis sueños viven y seguirán viviendo junto a los de ustedes. Somos parte de una fantástica gesta a la que nos sumamos hace casi 40 años: transformar el interior con un desarrollo sustentable en el más amplio sentido de la palabra», expresó.

CORRIENTE MIGRATORIA

Grobocopatel no es el primer empresario argentino de renombre en radicarse en Uruguay. Entre otros, ya lo hizo Marcos Galperin, de Mercado Libre. En septiembre pasado, Federico Tomasevich, presidente y director titular de Puente, anunció que cambió su residencia fiscal a Uruguay. También emigró Claudio Porcel, de Balanz Capital.

Vale recordar que, durante muchos años, Grobocopatel estuvo vinculado a la actividad agrícola en Uruguay, formando Agronegocios del Plata junto a Marcos Gigouy en 2003, a quien terminó vendiéndole su parte hace cinco años.

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